La comunicación es una disciplina en constante cambio. Esto es algo que ninguna empresa que quiera comunicar debe pasar por alto.

En el caso de la industria musical, llevamos años observando cómo están virando las formas de relacionarse con los públicos. En este proceso, algunos vehículos comunicativos tradicionales se han mantenido. Sin embargo, otros nuevos y más potentes han aparecido gracias a Internet.

Comunicación en la industria musical

Este nuevo giro digital no solo ha modificado las vías de comunicación, sino también la calidad de estas relaciones. Nos referimos a ese vínculo cada vez más estrecho entre artista y público. Basta con meternos a un par de perfiles de músicos en Instagram para observar un nuevo tipo de interacción: más cercana, bidireccional e interactiva. Ahora, el artista habla de tú a tú con su audiencia.

No obstante, no podemos poner todo el peso en las redes sociales. Los vehículos tradicionales siguen siendo imprescindibles en la comunicación de cualquier artista. Podríamos apostarlo todo por las redes, pero si no tenemos presentes otros canales, como medios de comunicación o eventos, todo sería mucho más costoso. En definitiva, una buena estrategia de comunicación en la industria musical es aquella con un buen equilibrio entre los diferentes medios. Sin olvidar, claro está, que todos los mensajes que trasladamos, sea cual sea el canal, tienen que tener un concepto común para ser coherentes.

Canales de comunicación en la industria musical

Si bien los canales comunicativos dependen del público al que nos dirijamos (empresas, ayuntamientos, medios…), en este artículo vamos a hablar de cómo podemos comunicarnos actualmente con el más potente de todos: la audiencia.

  • Redes sociales

Ya hemos adelantado el funcionamiento de este medio comunicativo. Las redes sociales han llegado como una enorme oportunidad en la música. Gracias a estas, los artistas pueden tener ahora una comunicación directa, cercana y, en ocasiones, incluso individualizada, con su público.

Y por si esto fuera poco, el público también puede comunicarse con ellos a través de comentarios o mensajes directos. Esto permite, a su vez, un conocimiento directo de la audiencia y sus preferencias; algo que, si sabemos sacarle partido, puede ser de gran utilidad para adaptarnos a los requerimientos de los oyentes, como si estuviéramos testando el mercado. Un ejemplo de esto son los músicos que, para decidir lugares de conciertos, preguntan directamente a sus seguidores en redes sociales.

Al mismo tiempo, las redes sociales gozan de inmediatez. Esto supone que para comunicar novedades, como lanzamientos o venta de entradas, el artista solo debe ponerlo en sus redes, ya sea mediante video o palabra. Esa información llegará al público de una manera mucho más rápida que a través de un intermediario, como una revista o agenda cultural.

  • Medios de comunicación

Aunque parezca que este potencial de las redes sociales está apoderándose de los medios tradicionales de comunicación, no debemos olvidarnos de ellos en todo el proceso. Y es que, a pesar de que en algunos aspectos las redes han tomado el relevo a los medios, estos siguen siendo un potente líder de opinión.

Por tanto, si queremos lanzar una canción, un disco, o comunicar una gira, tenemos que preparar nuestra correspondiente campaña de medios. Esto supone elaboración de notas y dossieres de prensa, gestión de entrevistas, invitaciones a periodistas… No podemos olvidar que, aunque las redes sociales tengan muchas ventajas, un medio de comunicación aporta, aparte de visibilidad, una información de calidad amplia y minuciosa: reseñas, crónicas o entrevistas, entre otros muchos contenidos.

  • Eventos

En la música existen muchos eventos. Conciertos, presentaciones de discos, premios… Y en todos ellos, el artista comunica; a través de sus palabras, imagen o incluso actitud. Debemos, por tanto, prestar especial atención a estos encuentros, sobre todo en los que haya un contacto directo con la audiencia. Aquí es donde los oyentes terminan de cerrar su opinión con respecto al músico.

Además, el mensaje que lancemos o la imagen que proyectemos tiene que ser coherente con lo que comunicamos por otros canales, como redes sociales o medios de comunicación. Este cara a cara será la hora de la verdad; el momento donde el público descubra realmente cómo es el artista, y si corresponde con lo que ha visto en redes sociales o ha leído en los medios.

Si, en nuestras notas de prensa, vendemos los shows como un concierto especialmente íntimo, eso será lo que debamos ofrecer en los directos. Y si en nuestras redes sociales somos muy cercanos con nuestros seguidores, tendremos que seguir respetando esta actitud cuando nos los encontremos en persona. Al final, los eventos son la prueba de fuego donde el público se consolida o no como fiel seguidor.


Estos son los tres principales vehículos comunicativos actualmente en la industria cultural. No obstante, y como hemos mencionado, la comunicación evoluciona cada vez más deprisa. Si quieres estar actualizado en este campo, te aconsejamos que apuestes por una formación continua, y sobre todo… ¡Sé siempre observador y atento!

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