Teresa Fiochi es desde 2017 integrante del duo de música clásica ArsisDúo.

Desde el primer momento, ella y su compañera asumieron toda la gestión del proyecto, un grupo de cámara que inserta en una escena complicada para la música clásica. Hablamos con ella sobre música, el dúo, y su gestión.

Teresa Fiochi y Natalia Sánchez, componentes de ArsisDúo

Teresa Fiochi y Natalia Sánchez, componentes de ArsisDúo

Buenas tardes Teresa, muchas gracias por atendernos. En primer lugar, para los que no lo sepan,  ¿podrías contarnos un poco por encima a qué se dedica ArsisDúo?

Hola, buenas tardes. Claro, encantada. ArsisDúo es un grupo de música de cámara formado por dos integrantes, mi compañera y amiga Natalia Sánchez, que es flautista y yo, que soy pianista. Nuestra formación es puramente clásica, por lo que nos sentimos más cómodas interpretando repertorio de los S. XVIII hasta nuestros días.

Por otro lado, llevamos toda la gestión del grupo, es decir, negociación, comunicación en redes sociales y publicidad (YouTube, Instagram, Facebook y mi página web www.teresafiochi.com), así como en la realización de programas de mano, carteles o venta de entradas. Aparte tenemos un blog de música que se llama loveartmusik, enfocado a todo tipo de público, con artículos, eventos, libros o conciertos que consideramos interesantes.

¿De dónde viene el nombre?

¡Qué complicado fue decidir el nombre para el grupo! Tras muchos días valorando cantidad de nombres y posibilidades nos decantamos por Arsis. Era el nombre perfecto y el que más se identificaba con nosotras. Viene de Arsis-Thesis, referido a las partes fuerte y débil de un compás. Mientras que Arsis es lo que genera expectativa, el impulso y tensión necesarias para llegar a Thesis, esta última es quien nos da el reposo donde resuelve. Al ser polos opuesto nos gustó relacionarlo con el Ying y el Yang que describe las dos fuerzas fundamentales opuestas y complementarias que se encuentran en todas las cosas. Arsis-Thesis están imantadas por la naturalidad de la música.

¿Cuánto tiempo lleváis con esta formación musical?

Realmente el grupo ArsisDúo tiene origen en agosto del 2017, pero nosotras llevamos tocando juntas desde el año 2015. Comenzamos como compañeras de música de cámara en el Conservatorio Superior de Navarra y tuvimos una complicidad especial. Los ensayos de cámara nos ilusionaban y nos motivaban, lo pasábamos muy bien. Después, a pesar de que nos hemos seguido formando en países diferentes hemos estado en contacto aportando ideas y planificando los ensayos de nuestro siguiente encuentro.

Como profesionales de la música, ¿por qué elegisteis un dúo de piano y flauta?

Quizá suene un poco a anuncio de televisión, pero yo no lo elegí, sino que me eligió a mí. En el conservatorio las agrupaciones son aleatorias y nos tocó tocar juntas. Aun así, para mí es prioritario escoger la persona con la que tocar que escogerla por el instrumento que toca. Al fin y al cabo, bajo mi punto de vista, todos los instrumentos tocados de manera profesional son interesantes y cada uno aporta cosas nuevas. Lo importante no es el medio para hacer la música, sino quién la hace.

Teresa Fiochi y Natalia Sánchez en un concierto¿Qué crees que es lo que diferencia a ArsisDúo con respecto a otros grupos de este tipo?

Todos los grupos son diferentes, gracias a Dios. Me encanta encontrar lo personal de cada grupo o instrumentista. Por ello, quizá alguien ajeno al grupo podría ser más objetivo a la hora de hablar sobre las características que pueda encontrar en nosotras. Yo desde dentro veo que nuestro punto fuerte es trabajar desde la máxima exigencia y calidad musical. Y luego, por otro lado, a pesar de que aún tenemos toda una vida por delante, poseemos formación tanto en los ámbitos instrumental como en el teórico y el pedagógico. El compendio nos ha ayudado a comprender mejor la música y con ello mejorar la interpretación.

De vuestra oferta de servicios musicales, ¿qué es lo que más os demandan?

Hoy en día, el panorama musical se encuentra en un momento complicado. La gente a veces no es consciente de que los músicos comemos de eso y que hemos estado toda una vida para poder llegar a ello, al menos nosotras desde los cuatro años. En este momento, donde más demanda tenemos es por separado como docentes, lo cual también nos hace crecer como intérpretes. Dentro del grupo, lo que más nos demandan son conciertos, sobre todo en Navidad y en verano.

Viniendo del campo de la música, ¿cómo afrontasteis el pasar de la interpretación musical a la gestión también de un proyecto?

Está bastante relacionado. Nuestro proyecto, que es ahora mismo el dúo, está enfocado a dar conciertos y buscarnos la vida en ese ámbito. Cuando terminamos el conservatorio, las cosas resultaron más difíciles de lo que creíamos, por lo que poder gestionar nosotras mismas nuestro proyecto ha surgido de la más pura necesidad para poder tocar, que es lo que queríamos. A mí me ha ayudado sobre todo el Máster en Music Management, donde he aprendido a gestionar un proyecto, entre otras cosas.

¿Cómo es el día a día de esa gestión?, ¿Tenéis alguna máxima que sigáis en vuestro trabajo o algo que hayáis descubierto que funciona?

Está claro que lo que nos funciona es ser constantes con nuestro trabajo y sobre todo tener claros y terminar a tiempo los objetivos propuestos. Hemos trabajado mucho en ello, ya que todos los aspectos nos los hemos solucionado nosotras. Hay veces que es cansado y desmoralizante, pero bueno, intentamos siempre mirar hacia delante con positivismo y ponerle ganas.

¿Qué vías consideráis más adecuadas para comunicar un conjunto musical como el vuestro?

Personalmente me parece que Internet y la tecnología se han convertido en un mundo lleno de oportunidades para dar lugar a nuevas ideas, sobre todo para los artistas. Ahora podemos colgar nuestros videos, compartirlos, vender canciones y promocionarlo, entre otras muchas cosas. Antes todo esto resultaba impensable y darse a conocer era muy difícil. Ello hace que las vías más adecuadas sean redes sociales, páginas webs y revistas tecnológicas. Por otro lado, el boca a boca sigue estando a la orden del día, así como periódicos, revistas…

¿Podríais mencionar alguna característica que tiene la gestión de un grupo de música de cámara con respecto a otras formaciones musicales, estilos…?

La música de cámara hoy en día se encuentra un poco de capa caída. Quizá otros estilos lo tienen más sencillo por tener más demanda por parte del público, algún ejemplo sería la música pop, rock, hip-hop, flamenco o jazz, entre otros muchos géneros y subgéneros. Aparte de eso, una dificultad esencial que siempre nos acompaña es la necesidad de poseer un piano de cola afinado y en buen estado. No todos los sitios donde nos proponen tocar tienen uno.

¿Qué creéis que puede aportar la formación a la hora de tener a cargo un proyecto de este tipo?

En nuestro caso la formación lo es todo porque somos nosotras mismas las que ejecutamos el proyecto.

¿Qué es lo que más os aporta de vuestro trabajo?

Nos encanta poder compartirlo con la gente. Cuesta mucho esfuerzo preparar los diferentes repertorios y uno va pasando por muchas fases y obstáculos. Pero cuando el concierto finaliza siempre llegamos a la misma conclusión: “ha merecido la pena”. Eso es gracias al apoyo y el entusiasmo que nos transmite el público que acude a nuestros conciertos.

Y por último… ¿algún consejo que hayáis aprendido en el camino que lleváis recorrido como dúo?

Lo que hemos aprendido es que por muy alta que sea la montaña no debemos mirar a la cima, sino ir caminando cada día y avanzando con positivismo y ganas. Para nosotras, este es el mejor consejo aprendido. Hay días malos que no pueden dejar que nos desmotivemos. Hay que saber que esos días malos existen y que es natural e incluso necesario tenerlos de vez en cuando para comenzar con más fuerza y energía al día siguiente. Una carrera de fondo.


Entrevista realizada por Pilar Bello a Teresa Fiochi, alumna del Máster en Music Management

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