No es la primera vez que en este blog reflexionamos sobre la situación actual de la música.

En esta ocasión, hablamos con Santiago Arroyo, director del Máster en Music Management, sobre la industria musical, sus posibles horizontes y el papel del mánager en todo este cambio.

Máster Online Gestión Musical

Buenas tardes Santiago, gracias por atendernos. Ninguno podemos negar que la industria musical ha experimentado estos últimos años una profunda transformación con las nuevas tecnologías, ¿en qué aspectos ha cambiado fundamentalmente?

Efectivamente, la industria ha cambiado fundamentalmente en las formas de acceso la música, los soportes y sobre todo los hábitos de consumo que sin duda afectan al sector, que tiene que buscar vías innovadoras más allá de las tradicionales para llegar al público y conectar con los nuevos hábitos de consumo.

La venta física, que era la principal vía de recaudación para la música, ha sufrido una drástica bajada. ¿Dónde crees que están ahora las nuevas vías de negocio?

Las nuevas vías de negocio están en el directo y en la fidelización de los seguidores a menudo a través del streeming, quienes finalmente adquieren los soportes físicos de los artistas hoy con fuertes incrementos en formato vinilo. Las vías de negocio siguen estando en el mismo punto que hace 50 años, aunque los canales hayan cambiado. El consumidor busca música de calidad, en directo o en sus dispositivos.

Se dice que la venta de discos ha bajado y que el vinilo, por lo contrario, está renaciendo, ¿es cierto?

La calidad de audio del vinilo es mucho mayor, además, por mucha digitalización que haya, siempre nos gusta tener un elemento físico de nuestros artistas de cabecera. El otro día leí que en 2017 se vendieron casi 15 millones de vinilos en todo el mundo. Y curiosamente, eran discos de The Beatles los que estaban en primer lugar, y no tanto bandas actuales, aunque es una incipiente fuente de ingresos para las discográficas, especialmente los sellos más independientes.

La música en directo, ¿se ha visto también perjudicada por esta transformación?

Los conciertos en vivo mantienen una buena salud. Los datos muestran que los directos siguen creciendo. La música es una de las actividades principales que generan sinergias con otros sectores como el turismo, especialmente en verano. La música en directo se beneficia de la mayor difusión y acceso a las nuevas promociones musicales.

En un mundo que se está traspasando a esferas digitales, ¿cuáles dirías que son las necesidades actuales de la industria musical?

Cuanto mayor digitalización, mayor es la demanda de encuentros en directo con los artistas. Ha cambiado el formato, sin embargo, los hábitos de consumo son los mismos. Hace poco una amiga me decía que el walkman cambió sin duda los hábitos de consumo musical. Y tiene razón. Hoy llevamos toda la música en un smartphone. No necesitamos espacio ni tenemos que dar la vuelta al cassete. Lo que importa es la capacidad de conectar con el público y, una vez se genera la conexión, realizar una buena gestión de los eventos y la carrera de cada artista.

¿Qué papel juega el mánager en todo este cambio?

El mánager seguirá siendo un elemento de referencia, un “asesor”, un “consultor”, la persona que sabe navegar en un mercado que cambia cada vez más rápido. Una persona que tiene contactos, que conoce bien el panorama y las reglas del juego en un sector con tantos matices como el de la música. Su papel es de protagonista.

Como director del máster, ¿cómo se adapta esta formación a las nuevas necesidades de la industria?

Esta formación es impartida de profesionales para profesionales, teniendo en cuenta las necesidades de la industria en tiempo real. Además de las asignaturas y conocimientos reglados, se invita a las personas participantes a los principales eventos de la industria en España, como BIME, Sónar o Primavera Pro, en músicas actuales y otras actividades también para la música clásica o programas europeos.

Pretendemos que todas las actividades y contenidos del programa académico tengan una implicación real en el sector, con el fin de que cuando se finalice se dispongan de las competencias y habilidades que demandan las principales empresas y entidades.

Si la realidad de la música ha cambiado, esto habrá influenciado también a este perfil profesional. ¿Qué crees que hace a un mánager ser un buen mánager en la actualidad?

La gestión musical en la actualidad requiere de habilidades personales tradicionales: negociación, empatía, habilidades sociales y de comunicación. Sin embargo, la gran competencia hace que los valores personales o las relaciones con empresas e instituciones también sean esenciales para establecer vínculos profesionales y empresariales fuertes.

La incorporación de las nuevas tecnologías, el mercado global y los nuevos modelos de distribución musical, donde el directo ha vuelto a tomar un papel muy relevante para el público, hacen que el mánager musical sea todo un humanista de la gestión, con grandes dotes personales y capacidades de gestión. Un buen mánager lo hace el mismo camino en el que se requieren muchos conocimientos diversos y también algo de pasión. Como decía antes, una persona muy completa y con unos valores robustos.

¿Por qué recomendarías esta profesión?

Las sensaciones al ver a la gente disfrutar, o hacer crecer a una banda o un espacio o un festival, es difícil expresarla con palabras. La recomendaría precisamente por la conexión humana de los músicos con el público y su fuerte vinculación emocional en directo y cuando en la vida cotidiana la música nos acompaña, nos eleva. Es una profesión muy bella.


 Entrevista realizada por Pilar Bello


 

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